En nuestra sociedad, la juventud aparece como el paradigma de lo vital, lo nuevo y lo esperanzador. Es la imagen percibida y atribuida a nivel mundial, en mayor o menor medida, pero lo es. Es la etapa del descubrimiento diverso, ya sea personal, intelectual, político y demás.
Y es justamente este difícil rango de edad, los que más sufren las consecuencias de las recetas políticas que se implementan; es este rango de edad el principal bolsón electoral atractivo, al cual aspiran conquistar los políticos en campaña. Pero veamos algunas peculiaridades.