Cada cierto tiempo, en medio de diversas coyunturas, esta teoría de las ventanas rotas, vuelve a la luz, para explicar el comportamiento de los seres humanos frente a hechos concretos, con la finalidad de demostrar que el nivel socioeconómico no está directamente relacionado con los actos de corrupción. De igual forma, podríamos decir que la ideología o el sesgo político no guarda tampoco relación con la comisión de hechos delictivos. (Nota de redacción).
Por ello, recordamos los detalles de esta teoría.