En el Perú, los intereses más altos tienen rostro de mujer. Ellas enfrentan barreras estructurales que afectan no solo su calidad de vida, sino también su acceso y el costo que deben asumir para obtener crédito financiero. Según la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS), hacia fines de 2024 las mujeres peruanas pagan tasas de interés un 10% más altas en comparación con los hombres.