En las últimas semanas, dos temas vienen marcando la agenda. Por un lado, los escándalos de corrupción que remecen al país y por otro, la campaña religiosa fundamentalista anti igualdad de género #ConMisHijosNoTeMetas. Estos dos temas aparentemente inconexos están menos alejados de lo que parece. Una sociedad igualitaria y democrática crea un sentido de comunidad y pertenencia que resulta un factor de protección contra la corrupción y es precisamente este factor de protección, que tanto nos cuesta construir, el que se ve socavado por la mencionada campaña.
