Tal como no era muy difícil de adelantar, las elecciones regionales y municipales transcurrieron sin mayor pena ni gloria. En una jornada bastante tranquila, donde el incidente mayor lo protagonizó el hoy electo alcalde de Lima al amagar denunciar fraude en su contra luego de votar, curándose en salud ante su eventual derrota, el 22.69% de ciudadanas y ciudadanos hábiles para votar, no concurrieron. El ausentismo fue particularmente notorio en la Amazonía, superando el 30% en Loreto y Ucayali.