En la reciente celebración de la Cumbre de las Américas realizada en Panamá, el presidente de Haití fue recibido izándosele la bandera de Canadá – no de su país – y cuando le correspondió agradecer la bienvenida el micrófono no tenía audio.
Increíble – y cómico (para no decir patético) al mismo tiempo – que siendo Panamá vecino de Haití, se hayan cometido tan incomprensibles errores.