Primero y es muy importante resaltarlo el bloque autoritario de Boluarte, Otárola y la pestilencia congresal está débil, especialmente débil. Esto se manifiesta en las divisiones que presentan en las últimas semanas sobre el porvenir de la situación política. Algunos quieren quedarse hasta el 2026 para continuar haciendo de las suyas, mientras que otros acarician un adelanto de elecciones, no tanto por convicción democrática sino porque se dan cuenta del tremendo desgaste de su opción política y las pocas posibilidades electorales que tendrían cuanto más tarden las elecciones.