El año 1980, Sendero Luminoso le declaró la guerra al Estado. Durante más de dos décadas, el Perú estuvo al borde del colapso institucional. Mucho se ha escrito, y más se ha dicho, acerca de ese fenómeno demencial. No es el caso, ahora, repetir lo que ya conocemos, porque lo vivimos o porque nos lo contaron. Lo relevante es que esa “locura” terminó.