Durante la campaña electoral anterior y esbozando un posible triunfo del movimiento Alianza País, nadie pudo imaginar que Rafael Correa sería el principal opositor al ahora presidente Lenín Moreno, el mismo que fue su vicepresidente entre el 2007 y el 2013. El mismo que llevó con especial desempeño y eficacia la llamada Misión Manuela Espejo, un conjunto de políticas públicas para grupos de atención prioritaria y que le granjeó sendos reconocimientos en la región.