Por primera vez en varios años un movimiento social provoca una grieta de proporciones en la hegemonía política y cultural que el neoliberalismo ha impuesto a la sociedad peruana. Los maestros han procedido a derrotar varios momentos del relato dominante difundido por la mayor parte de la élite política y los principales medios de comunicación. Primero la invisibilización de la huelga cuando sucedieron los primeros conatos en el sur. Segundo que la huelga era un invento de Sendero Luminoso cuando la misma llegó a la capital trayendo la voz de miles de maestros del interior.