Se afirma que una política económica es populista cuando su perspectiva es exclusivamente de corto plazo y favorece sólo a sectores económicos y sociales específicos. Es una definición polémica pero podría aplicarse al manejo cambiario del Banco Central de Reserva (BCRP) de los últimos años. El consenso internacional es que la mejor política cambiaria para una economía como la peruana es mantener un tipo de cambio real alto, para de esta forma evitar la desprotección de los sectores productivos internos y dar una señal clara a los exportadores.