En los últimos días, con la investidura fallida, las negociaciones tortuosas y la imagen decepcionante que la política española está ofreciendo, se ha advertido de nuevo acerca del peligro de que fuerzas populistas de derecha puedan resultar exitosas. Es curioso, en ese sentido, el miedo que se difunde respecto de la extrema derecha, del fascismo, del resurgir de los nazis y de tantos fantasmas irreales, mientras que aquello que está ocurriendo ante nuestros ojos se interpreta con enorme desdén.