Hace exactamente siete años, por estas fechas, Matteo Salvini cargaba en Twitter contra el turismo en el sur de Italia. Se jactaba de no pisar nunca esa tierra, de quedarse de vacaciones en el norte y de hacer, “como mucho, una escapadita a Suiza”. “¡Primero el norte, siempre!”, añadía. Ahora que quiere ser premier y para ello necesita los votos meridionales, está dedicando el verano a realizar una ruta de mítines fiesteros por las principales localidades turísticas del sur.