El debate público sobre la calidad educativa se ha centrado exclusivamente en los profesores y en la evaluación de su desempeño. Se piensa que el problema es el docente; sin embargo, el Estado autorizó el funcionamiento de las universidades e institutos que los formaron y les otorgó títulos a nombre de la nación. Asimismo, el Ministerio de Educación (MINEDU) estableció los criterios de contratación; en realidad, que se puede esperar si emplea personas que no saben quién proclamó nuestra independencia.