En los próximos meses los ciudadanos peruanos tendremos la obligación de definir, entre un variado grupo de candidatos, el destino del país para el periodo 2016 al 2021. La batalla democrática es decisiva para la izquierda peruana pues supone tratar de incidir en los sectores populares más amplios, de clase media, profesionales, emprendedores con un mensaje que explique el derecho de lo público contra lo mercantil, de la democratización en contra de la mercantilización de la sociedad. Supone definir a qué país aspiramos, qué tipo de sociedad deseamos, qué tipo de educación anhelamos.