El martes 6 de noviembre de 2018 será recordado como una clara pero no definitiva victoria del Partido Demócrata en los Estados Unidos. Los demócratas ganaron la Cámara de Representantes, pero los republicanos retuvieron el Senado, ganando dos sitios más y defendiendo exitosamente sus posiciones allí donde tenían rivales serios como en Texas y parece ser que también en Georgia. Asimismo, los demócratas avanzaron en las elecciones estatales, ganando siete nuevas gubernaturas entre las que destaca la de Wisconsin de férreo control conservador en los últimos ocho años.