Hace 25 años, las votaciones en la Asamblea General de las Naciones Unidas rechazan el autoritario bloqueo económico impuesto por Estados Unidos a Cuba, con la solitaria posición favorable del país norteamericano y su aliado Israel. El año pasado, con el gobierno de Barack Obama, la tendencia continuaba con una abstención discreta de la Casa Blanca, pero este 2017 con la presencia de Donald Trump las cosas parecen empeorar y está lejana la posibilidad de levantar un “castigo” que afecta gravemente a las arcas estatales de la isla.