De Hitler a Trump

Por admin , 13 Julio 2026

En este campeonato mundial de futbol hemos sido testigos del sometimiento de la directiva de la FIFA, presidida por Infantino, al poder político de Trump.  En efecto, el 5 de julio la FIFA anuló la suspensión automática del delantero estadounidense Folarin Balogun, expulsado días antes por una entrada violenta contra un jugador de Bosnia y Herzegovina en el primer partido de la fase eliminatoria del Mundial.

Dicha anulación fue producto de un pedido expreso de Trump, quien además solicito a la FIFA el cambio de reglas de juego en pleno proceso del campeonato.

El antecedente de la alianza Trump-FIFA es la entrega por parte de la FIFA del Premio de la paz a Trump el 5 diciembre de 2025, cuando el gobierno de Trump en alianza con Israel aplicaba una acción genocida contra los habitantes palestinos de Gaza. Posteriormente vendrían los ataques a Irán y Líbano. 

Lo anterior implica una pérdida de la neutralidad y es una muestra de cómo el poder político, el poder del dinero y del mercado han reemplazado al protagonismo de los jugadores y de los aficionados, quienes se han convertido en accesorios. En lo estrictamente deportivo hay un evidente favoritismo para el equipo argentino, que ha generado memes y sátiras, como la que dice “Messi tiene un don: Don Infantino” y la palabra “Argenfifa”. 

Ante esta situación, han habido reacciones de protesta, pero no boicot; suponemos que, entre otras razones, como la amenaza de ser suspendidos de la organización, está el peso que tiene el premio de 50 millones de dólares que recibirá el campeón, los 33, el sub campeón, 29 el tercer lugar y 27 el cuarto lugar. 

La intervención del poder político en la historia de los eventos deportivos no es inusual. Aunque tiene raíces ya en los Juegos Helénicos de la antigüedad, la muestra más recordada en el Perú viene de hace 90 años, cuando Adolf Hitler, siendo Canciller de Alemania, interviene en las olimpiadas de Berlín en 1936.

En dichas olimpiadas la delegación peruana participó con su equipo de futbol y con una delegación de atletas. 

Nuestro equipo se enfrentó a Austria en el partido de cuartos de final. En un encuentro sumamente disputado Perú venció por cuatro goles a dos. Una reclamación de la delegación austriaca, entiéndase Hitler, exigió jugar un partido extra; esta petición fue aceptada por los directivos del Comité Olímpico, quienes de esta manera se sometieron al poder político del dictador alemán (quien en 1938 anexionaría por la fuerza Austria a Alemania).  

Ante esta insólita situación, la delegación peruana se negó a jugar otro partido con Austria, y decidió retirarse de las olimpiadas; mostrando una ejemplar dignidad que ahora extrañamos. 

Es así como a Hitler y a Trump los une en la historia el abuso del poder y la inescrupulosa intervención en eventos deportivos de nivel mundial desnaturalizando su esencia.   

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