Desde hace unas semanas, las ciudades de Andahuaylas y Abancay viven una tensa vecindad. Esta rivalidad es historia vieja. Por ejemplo, a finales de 2006, los abanquinos se levantaron en contra de la entonces Presidenta Regional de Apurímac porque se descubrió su intención de desviar dinero destinado a la provincia de Abancay a otros fines en la provincia de Andahuaylas. Esta vez la historia es similar.