El 30 de junio, el Congreso dio por aprobada una ley que modifica el sistema nacional de residentado médico. La llaman "modernización". En los hechos, abre una vía —el llamado lato sensu— por la que un médico puede convertirse en especialista sin pasar por el residentado: sin práctica clínica presencial verificada, sin supervisión docente continua, sin la duración que hoy se exige a cualquier segunda especialidad. Basta acreditar estudios de posgrado, "perfeccionamiento continuo" o, en algunos casos, una declaración jurada avalada por una institución, y aprobar un examen de simulación.