El presidente Valentín Paniagua solía decir que para gobernar un país era necesario tener ideas. Quien no las tiene difícilmente puede gobernar bien. Luego de escuchar el último discurso del presidente Ollanta Humala este 28 de julio –porque el que sigue, como es costumbre, solo será uno simple, escueto, una despedida formal– ello queda totalmente confirmado.
