Luego del empate político entre las dos derechas, la liberal democrática, liderada por PPK (un remanente de lo que fue el Proyecto Vargas Llosa para lograr un “mandato liberal” en 1990), y la autoritaria, liderada por Keiko Fujimori (con apoyo de un APRA minimizada por la reputación de corrupción y la impunidad), caminamos a una suerte de repechaje económico.