La economía peruana tuvo una inflación más baja y creció más rápido que casi cualquier otro país de América del Sur, desde principios del año 2000 hasta 2013. Este desempeño macroeconómico nunca fue suficiente, sin embargo, para atraer mano de obra de los países vecinos. Porque aquí los salarios son bajos, la seguridad social prácticamente no existe, y hay un gran excedente de mano de obra urbana, definido como la fuerza laboral total menos los que trabajan en el sector moderno (empresas con 10 y más trabajadores).