Dos planes, un mismo límite: gestión sin reforma y reforma sin viabilidad
En salud, las dos candidaturas que compitieron en la segunda vuelta electoral comparten un defecto que ninguna nombra: miran hacia adentro del sistema. Ven la consulta, el medicamento, la cama hospitalaria. Pero lo que enferma a las personas antes de que lleguen —la pobreza, la informalidad, la inseguridad alimentaria, el agua contaminada, la vivienda precaria, el barrio sin saneamiento— queda fuera del encuadre. Allí se fabrica una parte enorme de la enfermedad peruana. En la casa.