La toma de carreteras nos ha recordado la importancia de los flujos de transacción terrestre de carga pesada. Hemos constatado cuanto importa la libre circulación en el movimiento de pasajeros. Y comprobado la extrema sensibilidad de las cadenas de suministro para el abastecimiento de las empresas y el despliegue del capital técnico.
No hay duda. Los abastecimientos y aprovisionamientos son, de modo agregado, indispensables para la vinculación intersectorial del conjunto de las ramas de actividad económica y social.