En 1912, el transatlántico “Titanic” partió en su viaje inaugural de Plymouth, Inglaterra, con destino a la ciudad de Nueva York. Ocho días después, el inhundible barco choca contra un iceberg en la oscuridad del Atlántico y se va al fondo llevándose a miles de personas, pasajeros de primera, segunda y tercera clase. Lo mismo viene pasando con la “Guerra contra las Drogas”.