La pregunta que hay que hacer es ¿Cómo se ha llegado a una situación como esta? Es decir, a unas derechas extremas con un lenguaje de Guerra Fría ante un mundo que ha cambiado sustancialmente a su favor y unas izquierdas moderadamente reformistas.
Hace solo unos años era una especie de “payaso mediático” que aparecía en algunos canales de televisión prometiendo destruir el Banco Central y dolarizar la economía.