Uruguay ingresó al Acuerdo sobre el Comercio de Servicios (Trade in Services Agreement, TISA) sin que exista una discusión nacional sobre su conveniencia o inconveniencia. Es una medida que demuestra las grandes debilidades del gobierno de José Mujica en su política de inserción internacional y la transparencia de sus acciones, teniendo en cuenta el modelo económico que se aplica en el país y lo señalado en artículos anteriores sobre el TISA.