Gran polvareda ha levantado el proyecto de ley que plantea poner topes a las tasas de interés, sobre todo por provenir de un Congreso muy propenso al populismo y la improvisación. Sin embargo, es absurdo negarse a raja tabla a la posibilidad de revisar el actual régimen de tasas de interés, en un mundo en el que ya el 40% de las economías fijan límites máximos a las tasas de interés.

