El fallo por el caso de torturas, asesinatos e incineración de cuerpos en los sótanos del Servicio de Inteligencia del Ejército (SIE) cobra especial importancia primero porque confirma la existencia de dos hornos en las instalaciones militares de “El Pentagonito” para “desaparecer cadáveres” y determina que la estrategia de eliminación extrajudicial en el gobierno de Alberto Fujimori no se limitó al Grupo Colina luego de su desactivación, demostrando que hubo otros grupos que realizaron similares actividades.