Han tenido que pasar más de quince años para que las víctimas de AQ forzadas encuentren algo de justicia y, aunque no se precisen cifras, todos sabemos que las afectadas fueron principalmente mujeres pobres de zonas rurales y periurbanas.
Aunque para algunos es parte de una estadística, ella tenía un nombre, 14 hijos y apenas 36 años de vida. Sólo en Piura, a la N° 24, entre enero y agosto del presente año, le antecedieron otras 23 mujeres que murieron por complicaciones durante el embarazo, parto y puerperio y todo hace suponer que, de seguir así, superaremos los 41 casos registrados en el 2015.
Una reciente publicación de Maria C. Villegas Otero, indica que lo que es sabido en el Perú respecto a la política de control natal (nótese que no hablo de planificación familiar), fue un invento y señala que, en Perú, solo hubo políticas que no estuvieron acordes con el sistema sanitario e implementadas por ineptos profesionales de salud, que se dedicaron a esterilizar mujeres. Así pretende ignorar la autora uno de los eventos más emblemáticos de la política sanitaria, conducido por el Dr.