Humala se encuentra en un callejón sin salida ahora que debe decidir si promulga o no, la ley que permitirá a Petroperu explotar el Lote 192. La pelota está en su cancha y ya no puede echarle la culpa al Congreso si se incendia la pradera en Loreto. Pero lo peor para el mandatario es que decida lo que decida, solo se le abren escenarios de derrota política con serias consecuencias para su futuro inmediato.