La primera semana de marzo, viajé a Viena para participar del 68 período de sesiones de la Comisión de Estupefacientes de la ONU, una rutinaria reunión que se niega a modificar el consenso fracasado de viejas políticas de drogas. Como marco general de la política global, se evidencia una evidente desazón en Occidente, por el evidente “desenganche” entre EE. UU y Europa, en el mayor cambio geopolítico de los EE. UU, desde 1941. Ahora con los primeros pasos dados por la administración Trump, el ambiente en la prensa y la gente de la calle es otro.