Contrario a los pronósticos, la vacunación en el Perú no se ha detenido. El cambio de gobierno no ha afectado su marcha y, muy por el contrario, ha avanzado ampliando edades e, incluso, dando un giro positivo a la vacunación, pasando de una actividad en que se esperaba a las personas a ser vacunadas, especialmente los fines de semana, a una más proactiva en donde es la vacuna la que va al encuentro de la gente; así, mercados, paraderos, lugares de culto y ahora, casa por casa, se convierten en lugares de vacunación.