Editorial
Estamos en un periodo reflexivo por dos razones. La primera porque vamos camino al bicentenario y necesitamos un norte; la segunda, porque la crisis del Coronavirus permite ver qué funciona y qué no funciona en el país. Y algo que no funciona es el MEF, que no ha sido capaz de responder a los retos que nos ha planteado la pandemia. Por eso una de las tareas camino a la celebración de nuestro bicentenario, como país soberano y democrático, debe ser la reforma del MEF.