La Ley de Promoción de la Actividad Cinematográfica y Audiovisual, que espera su segunda votación para su aprobación en el Congreso, comenzó a gestarse con una derrota: el 2014, el intento de crear una ley de cine integral y ambiciosa por parte del Ministerio de Cultura se dio de cara contra un Estado rígido y ortodoxo, que no aceptó las medidas que incluía.