Los regímenes dictatoriales y corruptos de derecha e izquierda ahogan libertades, reprimen sistemáticamente a los pueblos, asesinan selectiva y masivamente y, cómo no, necesitan suprimir - y suprimen - la libertad de prensa, cerrar medios de comunicación y encarcelar periodistas y dueños de medios que fiscalizan a los gobiernos y parlamentos, investigan casos de corrupción e informan a la opinión pública. Acciones absolutamente necesarias en la democracia para una convivencia civilizada y la confianza mínima entre gobernantes y gobernados.