El informe de la CIDH
Decir “Soy la jefa Suprema de las Fuerzas Armadas” pero “no comando”, es el último galimatías de Dina Boluarte, tan disparatado como aquellas “no sé por qué protestan” cuando veía el desborde popular contra su régimen; o, “Puno no es el Perú” al constatar que esa región peruana mostraba consecuencia en sus luchas. Así de distraída, casi al borde del desvarío, esta señora, presidenta del Perú cada vez más ilegítima, se ha puesto a disposición incondicional de la ultraderecha política y económica que ha copado todos los poderes.