Las últimas cifras de la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (Endes) del INEI y la Organización Mundial de la Salud (OMS), son realmente alarmantes pues muestran que los programas sociales aplicados por el gobierno, para disminuir tanto la desnutrición como la anemia, no han obtenido los resultados esperados. Pese a que se ha registrado una leve mejoría en los índices de la lucha contra la desnutrición crónica, la anemia sigue incrementando su porcentaje. Solo en el 2014 afectó a un millón 25 mil 524 niños menores de 5 años.