El término homologación tiene ya un significado de injusticia histórica. Es decir, durante décadas se ha intentado, con nulo éxito, mostrar la inmensa importancia que significa el reconocimiento digno del trabajo de aquellos que se dedican a la enseñanza en las universidades públicas. La nueva ley universitaria 30220, en su artículo 96, consagra y lo recuerda, con crueldad, este reconocimiento de antigua y ya triste data.