La mafia gubernamental, mediante su operadora presidencial, ha denunciado, a la prensa y Fiscalía de la Nación de estar impulsando un “golpe de estado blando”, “blanco” de “los caviares”. Es una cortina de humo para tapar las denuncias fiscales contra la presidenta, el allanamiento judicial a su compinche el ministro del interior, su negativa a restituir la ley de detenciones preliminares para perseguir el crimen y, un conjunto de desgracias públicas y privadas como el derrumbe del puente de Chancay y el techo del Real Plaza de Trujillo.