Ha transcurrido casi una década que en nuestro país no existe gobernanza, en términos populares no existe credibilidad entre gobernantes y gobernados.
El programa de la Gran Transformación que llevó al poder en 2011 a Ollanta Humala en sus inicios dio un giro de 180 grados -algunos más radicales dicen 360 grados- de lo ofrecido a las mayorías que le dieron sus votos en las elecciones donde derrotó a Keiko Fujimori.