El negociazo de Carlos Moreno, exasesor del presidente Pedro Pablo Kuczynski, permitió descubrir lo fácil que le resulta a la corrupción ingresar al entorno más cercano del poder y puso en evidencia que los problemas en el sector salud no sólo tienen que ver con la ineficiencia y falta de recursos, sino que el sistema está corroído moralmente desde sus raíces.