Parecía un CADE pergeñado como callejón oscuro para un presidente Vizcarra que ya venía siendo petardeado desde varios flancos acusándolo de sembrar el desgobierno, el caos político y el estancamiento económico. La calistenia anti-Vizcarra pre-CADE corría por cuenta de varios ‘opinólogos’ portaestandartes del estatus quo político y judicial, con la consigna de teñir la imagen de Vizcarra con el rojo de ‘caviar comunista’, gobernante fracasado, dictador del poder judicial y artífice de una persecución política contra Keiko Fujimori y Alan García.