El más que octogenario y notable escritor Milan Kundera, con su siempre fina inteligencia y no menos corrosivo humor, escribió hace buenas décadas atrás un libro genial. Lo tituló La broma. En síntesis, es la historia, en la Checoslovaquia de la guerra fría de mitad del siglo pasado, de un joven que envía a su novia una nota en la que le hace una broma: “… el optimismo es el opio del pueblo…” le dice, jugando. Por cierto que la chica no entendió el chiste, lo denunció y el régimen comunista de la época le hizo la vida imposible al muchacho.