La crisis del gabinete Jara no ha sido cualquier crisis. Es un sonido de alarma de una crisis mayor, la crisis del orden neoliberal instaurado hace casi 25 años, por la violencia del golpe de Estado del cinco de abril de 1992. No es, por tanto, un accidente en el actual ciclo democrático como dicen algunos o producto solo de la ineptitud del gobierno de Humala como afirman otros. Ineptitud existe, qué duda cabe, pero en la ineptitud de Humala y en la penosa defensa de Ana Jara, el pueblo ve la ineptitud de Fujimori, de Toledo y de García para darle un gobierno democrático al Perú.