Nicolás Lynch
El triunfo de Sánchez abre la posibilidad, no la certeza, de un nuevo horizonte democrático. Hay que convertirlo con nuestro apoyo de posibilidad en certeza. En cambio, Keiko Fujimori no sólo es posibilidad, es certeza de dictadura.
Nicolás Lynch
El triunfo de Sánchez abre la posibilidad, no la certeza, de un nuevo horizonte democrático. Hay que convertirlo con nuestro apoyo de posibilidad en certeza. En cambio, Keiko Fujimori no sólo es posibilidad, es certeza de dictadura.
Nicolás Lynch
Fernando Tuesta Soldevilla
Roberto Sánchez es, ante todo, una paradoja. Políticamente, casi no existe fuera de Pedro Castillo; electoralmente, acaba de convertirse en el hombre que acompaña a Keiko Fujimori en una segunda vuelta. No hay parentesco, partido ni trayectoria común que los una. Hay algo más eficaz: la apropiación simbólica. Sánchez entendió que el sombrero no era un accesorio, sino una contraseña.
Fernando Tuesta Soldevilla
Julio Schiappa
La "toma de Lima" de Sánchez no es un asalto: es una invitación a un proyecto que une progreso económico, república democrática y equidad social. Si logra proyectar que su gobierno traerá más dinero al bolsillo y menos delincuentes a la calle, el antivoto se disolverá en las clases medias y populares.Los 10,7 millones de peruanos que no se sienten representados por nadie están esperando una razón para creer.
Julio Schiappa
