La agricultura familiar en el Perú viene enfrentando años difíciles, con eventos de todo tipo afectando la producción, rendimientos e ingresos de cientos de miles de productores. Uno de los factores más complicados es el clima, en un contexto en el que las anomalías en precipitación y temperatura, así como la ocurrencia de desastres, se vienen incrementando a lo largo del territorio nacional (y a nivel global). La gestión del riesgo climático en el agro peruano requiere políticas serias e integrales.