¿Quién cuida a las cuidadoras?

Por admin , 15 Septiembre 2026

Las ollas comunes y su vulnerabilidad en un contexto extorsivo

Al variopinto escenario adverso de las ollas comunes, como el escaso presupuesto para cubrir la alimentaria diaria1, la discriminación hacia sus impulsoras2, el patriarcalismo3, la desvalorización de su trabajo; se suma ahora también el contexto de la inseguridad ciudadana. Las dirigentas, las socias y todos sus integrantes se encuentran sumamente vulnerables en su labor comunitaria. ¿Quién cuida a las cuidadoras?

Los diversos aspectos de la vida diaria de las dirigentas y socias de las ollas comunes, también de los comedores populares y otras organizaciones sociales de base, son altamente vulnerables por diversas razones. Ciertamente estamos en una sociedad del riesgo4, como también en una sociedad que tiene que organizarse para hacer frente al riesgo desde el cuidado5. Las ollas comunes están frente a la vulnerabilidad económica principalmente de las personas que se encuentran en situación de pobreza extrema y en abandono como los ancianos atendidos por estas organizaciones sociales; luego está la vulnerabilidad geográfica6, pues están ubicadas en zonas riesgosas ante eventuales desastres como sismos, huaycos, deslizamientos y lluvias. Otra dimensión es la vulnerabilidad por los déficits en los servicios de agua, electricidad, gas natural, internet7. Además, está la vulnerabilidad política y social, por el contexto del paternalismo y el clientelismo político. Se trata de vulnerabilidades múltiples, que tienen que ser asumidas, en gran medida, por las políticas públicas estatales desde una perspectiva del cuidado.

La lógica central de la organización de las ollas comunes es la reciprocidad y no el lucro8. Durante la pandemia se desplegó una reciprocidad profunda familiar, comunal y social al cual contribuyeron las iniciativas de los mercados de abastos con la donación de las mercancías que podían recuperarse9 y posteriormente los programas sociales alimentarios de las entidades estatales10. Esa lógica de intercambio no solamente de alimentos, sino también de afectos y soporte emocional en tiempos de crisis, se mantiene hasta hoy dada la situación de pobreza y pobreza extrema en el país. En un contexto de individualización neoliberal de más de cuatro décadas, la reactivación de la reciprocidad es un cambio en el tejido social que es importante valorar, rescatar y tener en cuenta.

Durante la crisis sanitaria se reactivaron las ollas comunes, fueron creciendo de manera espontánea y progresiva, principalmente en Lima Metropolitana, luego disminuyeron en la medida que el mercado fue ampliando el mercado laboral. En el 2024 eran 4,296 ollas comunes en todo el país11.

Dada la situación de pobreza esta labor continúa principalmente en las zonas altas en situación de pobreza de Lima, cifras que no han vuelto a su nivel pre-pandemia, en el 2019 la incidencia de la pobreza monetaria total fue del 20.2% y en el 2025 del 25.7%12, expresando que la desigualdad social se agravó en el país.

El servicio de la alimentación de las ollas se distribuye de manera solidaria entre, a) los que pueden pagar un monto mínimo que permite cubrir lo que no aportan las entidades públicas estatales, b) las personas identificadas como los casos sociales que no pueden pagar una ración como los ancianos, c) las personas que cocinan en la olla y que son compensadas con raciones alimentarias por la preparación de los alimentos. Es una racionalidad que tiene como orientación el bienestar común en un contexto de pobreza.

En esta lógica de solidaridad de las ollas comunes no “cabe pensar” que la extorsión pueda encontrar un campo de acción delincuencial, en quienes apenas pueden llegar al punto de equilibrio para que sobrevivan las ollas comunes13. Esta situación afecta a las mujeres de las ollas comunes que tienen además otras actividades económicas como el comercio ambulatorio y el transporte14. La criminalidad y la extorción es el escenario indeseable actual donde viven millones de personas y también donde funcionan las ollas comunes.  Para la criminalidad la vida es un producto que se paga para apagarla. La vida pública y privada se va desprendiendo de este valor cada vez más y se está "normalizando" y se convive con ella, casi como resignación de una solución. Un egreso adicional, como pagar las extorciones, pondría en situación de crisis a las ollas comunes y obligar a su cierre masivo, tal como está sucediendo con diversas unidades económicas como las bodegas, restaurantes, afectando a todos sus usuarios y agravando los indicadores de pobreza, sobre todo la extrema pobreza. Ya los comedores populares vivieron situaciones delincuenciales y de violencia en otros contextos.

Este escenario extorsivo es una nueva problemática para las dirigentas y sociales de las ollas comunes, quienes sabrán analizar y proponer salidas, como bien lo han demostrado: protesta con propuesta e incidencia  política, siguiendo la tradición de los comedores populares autogestionarios15. Las ollas comunes hicieron frente a los riesgos durante la pandemia, no los evadieron. En este contexto delincuencial, se requiere una política y un sistema nacional de cuidados16, que den respuestas también a ¿Quién cuida a las cuidadoras?.

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Rosell Laberiano Agüero. Sociólogo de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), Maestro en Sociología por la Universidad Católica del Perú (PUCP). Miembro del Grupo de Investigación “Sociología Política” de la UNMSM y del Grupo de Trabajo “Regímenes Políticos y Democratización” de Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO). Mención honorífica en el Concurso Internacional de Ensayos “Aníbal Quijano Obregón” en el año 2021, organizado por la Asociación Latinoamericana de Sociología (ALAS). Recientemente publicó el libro “Reciprocidad y Acción Colectiva. Las ollas comunes durante la Pandemia”. 

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1El presupuesto público estatal por beneficiario de las ollas comunes es de 1.69 soles, cuando debería ser 4.90 soles. Fuente:https://rpp.pe/peru/actualidad/alertan-que-ollas-comunes-no-reciben-el-presupuesto-suficiente-para-cobertura-los-productos-de-primera-necesidad-cada-dia-suben-noticia-1687781

2Estigmatizaciones por ser mujeres en situación de pobreza, migrantes, analfabetas, por vivir en las zonas altas de los cerros de Lima, entre otras. Basta resaltar las estigmatizaciones de un exalcalde de Lima Metropolitana y la respuesta de la dirigenta en el siguiente enlace:https://larepublica.pe/sociedad/2025/07/23/dirigente-de-olla-comun-responde-a-lopez-aliaga-tras-ser-insultada-por-reportar-sangrecita-podrida-pido-que-me-respete-y-se-retracte-236831

3Patriarcalismo que esconde las amplias jornadas de trabajo de las mujeres, así como la violencia en el hogar. Es importante revisar la bibliografía al respecto, entre ellas: Federici, Silvia (2013); “El feminismo y las políticas de lo común en una era de acumulación primitiva (2010)”. En Revolución en punto cero. Trabajo doméstico, reproducción y luchas feministas. Traficantes de Sueños. Madrid – España.

4Beck, Ulrich (1998). La sociedad del riesgo. Hacia una nueva modernidad. Paidós. España.

5Tronto, Joan (2020). ¿Riesgo o Cuidado? Fundación Medifé Edita. Buenos Aires – Argentina.

6Santandreu, et. al. (2025). La nueva geografía del hambre en Lima Metropolitana. Las Ollas Comunes como respuesta desde la organización para el cuidado colectivo. Ecosad, Red de Ollas Comunes de Lima, Co-ALSA y Fundación Friedrich Ebert.

7Defensoría del Pueblo (2021). Serie Informes Especiales n.° 010-2021-DP Supervisión a municipalidades: asistencia a ollas comunes durante la pandemia. Lima: Defensoría del Pueblo.

8Laberiano, Rosell (2026). Reciprocidad y Acción Colectiva. Las Ollas Comunes durante la Pandemia. CEPRIDES. Lima – Perú.

9Ley N° 31477, Ley que promueve acciones para la recuperación de alimentos, publicada el 18 de mayo de 2022. Su reglamento fue aprobado mediante Decreto Supremos N° 006-2025-MIDAGRI el 02 de abril de 2025.

10Se implementa a través del Programa de Complementación Alimentaria (PCA). Puede verse en el siguiente enlace: https://www.gob.pe/11779-ministerio-de-desarrollo-e-inclusion-social-programa-de-complementacion-alimentaria-pca

11Fuente:https://www.gob.pe/institucion/midis/noticias/1085808-mas-de-4-mil-ollas-comunes-se-integraron-al-programa-de-complementacion-alimentaria-en-2024

12Fuente: INEI (2026): Perú: Evolución de la Pobreza Monetaria 2016 – 2025 Informe Técnico.https://www.gob.pe/institucion/inei/informes-publicaciones/8088591-peru-evolucion-de-la-pobreza-monetaria-2016-2025

13Un sistema de alertas frente a posibles situaciones de extorsión podría activarse en todas las organizaciones sociales de base y hacerlas públicas ante las entidades competentes para su respuesta y atención inmediata.

14Fuente:https://rpp.pe/peru/actualidad/alertan-que-ollas-comunes-no-reciben-el-presupuesto-suficiente-para-cobertura-los-productos-de-primera-necesidad-cada-dia-suben-noticia-1687781

15Red de Ollas Comunes de Lima Metropolitana y Fundación Friedrich Ebert (2022): Agenda de Política Alimentaria de la Red de Ollas Comunes de Lima. 15 acciones prioritarias para garantizar el derecho a la alimentación. Lima – Perú. Puede encontrarse en: https://cutt.ly/gyxYyYPD

16Varias iniciativas legislativas no progresaron https://fovida.org.pe/congreso-de-la-republica-niega-derecho-al-cuidado/. También pueden revisarse los proyectos de Ley N.° 4955https://wb2server.congreso.gob.pe/spley-portal/#/congreso/expediente/2021/4955, proyecto de Ley N.º 2735 https://www.gob.pe/institucion/mimp/noticias/653590-sistema-nacional-de-cuidados-mimp-presenta-propuesta-legislativa-a-organizaciones-sociales-de-mujeres

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