Manuela Saenz y la luna de paita

Por admin , 1 Septiembre 2026

La estupenda novela de Eduardo González nos permite conocer, a través de pasajes muy bien redactados la vida de Manuela Sáenz, la “Libertadora del Libertador”. Su corta pero intensa vida, que transcurre entre 1820 año que se une a los patriota hasta su exilio en 1835, nos presenta a una mujer rebelde, luchadora, valiente hasta la temeridad, pero sobre todo plena de amor hacia el Libertador Simón Bolívar.

Indudablemente, esa vida tan heroica, tan intensa, se resalta aún más con los contemporáneos de la Revolución americana; son notables pasajes que narra Eduardo de la conversación en un convento de Lima de Manuela Saénz con Teresa Túpac Amaru, familiar que sufrió el martirio de la Caminata de la Muerte en donde murieron la mayoría de los familiares de José Gabriel Condorcanqui, con quien dialoga en un convento; con la general Juana Azurduy, la libertadora de Bolivia y Argentina, con la que intercambia cartas de aliento y solidaridad por la causa independista; con Herman Melville, con quien conversa en Paita, en donde estaba desterrada, viviendo sus últimos años, en soledad, perseguida por los enemigos de Bolívar, o el encuentro del patriota italiano Giuseppe Garibaldi quien fuera expresamente a visitar a Manuela “Doña Manuelita era la más amable y cortés matrona que haya visto jamás” para enterarse más en detalle del Libertador Bolívar. 

Eduardo se toma la libertad de dar vida a estos personajes, narrar diálogos, reproducir correspondencia. para dar más realce a la heroica vida de Manuela; no importa que no haya certeza de alguno de esos hechos o que registros históricos no den cuenta de alguno de ellos; lo que importa es que los buenos recursos de un novelista colocan a Manuela en el altar de la historia de Latinoamérica junto a Teresa y Juana. 

A todas ellas, Latinoaméricanos les debemos nuestra libertad.

La sensación que nos deja la obra de Eduardo González es que en ella se describe el gran amor que se profesaban Manuela y el Libertador, y también el intenso amor por la libertad de los pueblos, la emancipación de los esclavos, cas de Natham y Jonathas, quienes siendo esclavos fueron liberados, y nos deja trazos de la gracia altanera de Manuela frente a los enemigos de Bolívar.

¿Por qué una mujer que dio tanto de sí por la libertad de los pueblos de pronto se ve desterrada, vilipendiada, rechazada por aquellos que tomaron el poder en los gobiernos de Ecuador, Venezuela, Colombia y Perú? ¿Será una venganza de aquellos que se enfrentaron al Libertador y se hicieron del poder de esos países? 

Lo trágico y vergonzoso es que trataron de borrarlos de la Historia de la Independencia americana. No lo consiguieron, ni con el Libertador ni con Manuela. 

Ese intento de eliminar de la historia a los héroes de nuestra independencia continúa; está en la agenda conservadora que están escribiendo una historia alternativa, en la que se pretende desconocer y desvalorar la gesta de Túpac Amaru quitándole su estirpe incaica; despotrican de Bolívar tildándole de dictador, y recientemente eliminando el nombre de Plaza Bolívar para llamarla Plaza de la Constitución.

Como verán, esta agenda conservadora no se detiene ni tiene miramientos contra los héroes supremos de nuestra historia.

De ahí la importancia del libro de Eduardo González, que pone a Manuela Sáenz en donde debe siempre, en la memoria de los pueblos. Temen a Manuela como a los rayos y vientos, pero no pueden dejar de admirarla. Sobre Manuela, sus enemigos dejaron páginas inolvidables, la describen con envidia, saña, maledicencia, pero con una oculta admiración.

Leamos este párrafo de Salvador de Madariaga en su obra “Simón Bolívar” en donde se evidencia estos contrastes de amor y odio a Manuela:

“Manuelita estaba siempre visible. Por la mañana llevaba un negligé que no carecía de atractivos. Los brazos siempre al aire. Se cuidaba siempre de no ocultarlos. Solía bordar siempre luciendo los dedos más hermosos del mundo, hablaba poco, fumaba con gracia… Durante el día salía vestida de oficial. Por la noche, se metamorfoseaba… se pintaba, desde luego. El pelo lo llevaba muy artísticamente tocado. Tenía mucho buen humor. Era alegre, sin ingenio y con expresiones bastante escabrosas… Era servicial y generosa de modo inagotable.” Esta mujer que fumaba y se paseaba a caballo por la ciudad vestida de húsar y portándose como tal, que contaba cuentos verdes y los vivía más verde todavía, no podía ser reina de una corte digna” (Tomo II, página 370).

Y más adelante resalta el carácter bravío de Manuela:

Manuela, aunque por su vida poco ajustada a la tradición burguesa y católica de Bogotá había sido una de las causas más fuertes de la impopularidad de Bolívar…, aquel año (junio de 1830) se celebró el Corpus Christi; iban a quemarse efigies grotescas del despotismo y de la tiranía que serían sendas caricaturas de Bolívar y Manuela. Pero la valerosa quiteña, vestida de uniforme masculino, se lanzó al ruedo en forma que describe un periódico contemporáneo del modo siguiente: <Una mujer descocada, que ha seguido siempre los pasos del general Bolívar, es la que se presenta todos los días en el traje que no le corresponde a su sexo, y del propio modo hace salir a sus criadas, insultando el decoro, y haciendo el alarde de despreciar las leyes y la moral… Esa mujer, cuya presencia sola forma el proceso de la conducta de Bolívar, ha extendido su insolencia y su descaro hasta el extremo de salir el 9 del presente a vejar al mismo gobierno y a todo el pueblo de Bogotá. En traje de hombre se presentó en la plaza pública con dos o tres soldados, atropelló las guardias que custodiaban el castillo destinados a los fuegos de la víspera del Corpus, y rastrilló una pistola que llevaba, declamando contra el gobierno, contra la libertad y contra el pueblo" 

BIBA BOLÍVAR FUNDADOR DE LA REPÚBLICA

Escribía Manuela en uno de los carteles que colocaba en lugares céntricos de Bogotá. (Salvador de Madariaga: “Bolívar” (1975). Tomo II, páginas 373 – 374)

Salvador de Madariaga, sin proponérselo, describió así uno de los personajes más queribles de la Revolución de la Independencia americana.

Ahora unas palabras acerca de Salvador de Madariaga. Ilustre hispanista, admirador de la cultura azteca y biografo deHernán Cortés, escribió una de las biografías completas sobre Bolívar, pero desde el lado de la oscuridad, de la maldad. De Bolívar, decía que era un dictador, perverso, que en el extremo de su propia ignominia había muerto sin la extremaunción y los sacramentos de la Iglesia.

Lo lamentable no son esas crueles palabras, sino que ese pensamiento conservador y reaccionario está vigente, pretendiendo reescribir la guerra de la independencia latinoamericana del colonialismo español.

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11 de junio de 2025. El Pleno del Congreso aprobó con 67 votos a favor, 29 en contra y 12 abstenciones, el dictamen del Proyecto de Ley 2940, que precisa el nombre de plaza de la Constitución a la plaza frontal del Palacio Legislativo del Congreso de la República.

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